Durante décadas, la cachemira fue el rey de los tejidos de lujo. Pero ahora hay una nueva alternativa sostenible – lana de yak. La producción de cachemira comienza con muchas cabras y en la mayoría de los casos en un área bastante limitada. Sus pequeños cascos impactan rápidamente el terreno no permitiendo que se recupere. El suelo fuertemente pisado combinado con el pastoreo intensivo, llevó a la desertificación de áreas de alta producción de cachemira como la Mongolia. Y aunque la propagación de los caprinos ha perjudicado el área, significativos cambios climáticos están también desolando el medio ambiente.

La solución es la fibra de yak – es la lana natural producida a partir del pelo de yaks (Bos grunniens). La mayor parte se encuentra en la región del Himalaya, en la meseta tibetana y en algunas zonas de la Mongolia y de Asia Central. Los yaks tienen un paso muy gentil, reduciendo la destrucción de los terrenos y ayudan a salvar el estilo de vida nómada de las familias de pastores. Todas las primaveras, los yaks pierden naturalmente su sedoso subpelo y éste es recogido al peinar el animal, posteriormente el pelo es limpio y transformado en hilos extrafinos. Los hilos Yak están entre más lujosos y caros del mundo textil, ya que cada yak produce sólo una o dos libras (0,45 a 1 kg) de hilo cada año.

Propriedades de la Fibra Yak

La fibra Yak es extremadamente fina y suave, convirtiéndola en la alternativa sostenible perfecta de la cachemira. Su suavidad se debe al hecho de que el pelo de cada animal tiene una textura superficial diferente, y el subpelo, bajo un microscopio, parece escamoso. Estas escamas encajan bien en la superficie del eje del pelo, lo que hace que parezca muy liso y suave. Este hecho hace más difícil la producción de hilos, sin embargo, este problema es compensado por su alto valor comercial. Otra razón para que el Yak sea suave es el rizado de la fibra.

En términos de balance térmico, la lana de yak supera la lana de oveja. El Yak puede conservar el calor en invierno, incluso cuando está mojado, pero también es cómodo en climas más cálidos. Bolsas de aire se crean entre las fibras, reduciendo la tasa de transferencia de calor. El Yak es una fibra transpirable, capaz de absorber agua (humedad) y liberarla al aire.

El hilo de yak es extremadamente duradero, ligero y completamente inodoro debido a su característica antimicrobiana. Otras propiedades incluyen resistencia estática, hipoalergénico y no irritante, ya que no contiene aceites ni residuos animales. El hilo se puede lavar con un detergente suave.